Presentación

Introducción

El próximo domingo, con la solemne celebración eucarística presidida por el Santo Padre Francisco, comienza la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos con el tema “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización“.

Desde el inicio de su pontificado, el Papa Francisco ha indicado con tres verbos -caminar, edificar y confesar- una línea de acción pastoral en la cual se inserta la institución sinodal, que tiene como objetivo ayudar a los obispos a caminar –cum Petro y sub Petro– en una Iglesia de manera más abierta y misionera en las calles del mundo . De hecho, la palabra “sínodo” , del griego “syn-odos” ( Σύνοδος ) , significa “caminar juntos”.

La Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, así como extraordinaria, se convocó para abordar un tema particularmente urgen, con las directivas apropiadas en el momento actual, para el bien de toda la Iglesia. Esta Asamblea se diferencia de las ordinarias y de las especiales por el pequeño número de participantes y su breve duración. Por otra parte, en este caso, por la voluntad del Sumo Pontífice, la Asamblea Extraordinaria es la primera de un proceso que culminará con la Asamblea Ordinaria prevista para 2015. En este proceso sinodal se incluye el Consistorio de Cardenales celebrado del 20 al 21 febrero de este año, en el que se presentó el tema al cual la Asamblea se va a enfrentar ahora.

El evento sinodal agregar la gran noticia de la beatificación del Papa Pablo VI, que tendrá lugar el próximo domingo, 19 de octubre en la conclusión del Sínodo. La beatificación, en el contexto del Sínodo, es una señal importante de la colegialidad, porque este gran Pontífice del siglo XX no sólo condujo y completó el Concilio Ecuménico Vaticano II, sino que también instituyó el Sínodo de los Obispos, acompañando sus primeros pasos. De hecho, en el próximo año 2015 vamos a celebrar con alegría el 50 aniversario tanto de la clausura del Concilio Vaticano II que instituyó el Sínodo de los Obispos .

Composición de la Asamblea Extraordinaria

De acuerdo con el Ordo Synodi Episcoporum (Art. 5 § 2), en la Asamblea General Extraordinaria deberán participar, como miembros ex officio (miembros natos), los Jefes de las Iglesias Orientales Católicas sui iuris, los Presidentes de las Conferencias Episcopales nacionales (nacionales o de más naciones) y tres religiosos elegidos por la Unión de Superiores Generales. Además, el Santo Padre también nombra a algunos miembros según las mismas normas sinodales (Art. 5 § 4).

Los Padres sinodales que participarán en esta Asamblea serán un total de 191, subdivididos en las tres categorías siguientes: 162 ex officio, 3 ex electione y 26 ex nominatione pontificia. La proveniencia de los Padres según los cinco continentes está repartida así: 42 de África, 38 de América, 29 de Asia, 78 de Europa y 4 de Oceanía.

Pertenecen a los miembros ex officio: los jefes de los 13 Sínodos de los Obispos de las  Iglesias Orientales Católicas sui iuris, los presidentes de las 114 Conferencias Episcopales, los jefes de 25 departamentos de la Curia Romana. Por disposición del Santo Padre, de entre los miembros ex officio, se añaden los prelados que forman parte del XIII Consejo Ordinario, que tienen la tarea de preparar la Asamblea Extraordinaria. Los miembros ex electione son 3 religiosos elegidos por la Unión de Superiores Generales. Por último, 26 miembros nombrados por el Papa, provenientes de diferentes partes del mundo, participarán en la Asamblea sinodal.

Entre los 191 Padres sinodales hay: 61 cardenales, 1 cardenal patriarca, 7 patriarcas, 1 arzobispo mayor, 67 arzobispos (2 metropolitanos, 3 titulares y 2 eméritos), 47 obispos (1 titular, 2 vicarios apostólicos, 1 exarca apostólico y 2 eméritos), 1 obispo auxiliar, 1 sacerdote prelado y 6 religiosos.

Además, participan en esta Asamblea sinodal otros invitados (cf. Art. 7 del Ordo Synodi) provenientes de diferentes culturas y naciones: 16 expertos o consultores de la Secretaría Especial, 38 oyentes, 8 delegados fraternos. Es de destacar el hecho de que, con motivo de una Asamblea que tiene que ver con la familia, se ha querido dar especial atención a las parejas casadas, padres y cabezas de familias, un total de 12 personas; incluso entre los expertos habrá una pareja casada. Por último, nos complace dar la bienvenida a los delegados fraternos, representantes de otras Iglesias y comunidades eclesiales, que compartirán la preocupación por la Iglesia Católica para la evangelización y la pastoral de las familias en el mundo actual.

Perspectiva y novedades

Las nuevas características demuestran la voluntad del Santo Padre de emprender un camino sinodal innovador y original, que se articula en dos partes: la primera con esta Asamblea Extraordinaria sobre “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”, y la segunda con la Asamblea Ordinaria del próximo año, que tendrá por objeto: “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo“.

El espíritu sinodal de comunión fraterna ya se llevó a cabo la fase de preparación de esta Asamblea, en la que resonó la voz de todo el pueblo de Dios: obispos, sacerdotes, diáconos, personas consagradas y fieles laicos. A través del Cuestionario adjunto al Documento Preparatorio se pudieron expresar no sólo las Conferencias Episcopales y otros titulares de derechos, sino también muchos sacerdotes, religiosos y laicos, tanto a nivel individual y como miembros de asociaciones, grupos y movimientos. Con sus observaciones, han expresado sus opiniones sobre los temas más relevantes en relación con la familia en el contexto actual. Así, el Cuestionario ha permitido poner de manifiesto muchos aspectos de la realidad actual en las Iglesias particulares, parroquias, asociaciones y diversos círculos de la pastoral familiar.

El elevado número de respuestas se debe, por un lado, al tema del Sínodo, que afecta a la vida de las comunidades, las familias y los individuos, y también refleja la preocupación pastoral que los obispos siempre han tenido para con la familia. Por otro lado, la amplitud del material recibido es ciertamente índice de la apertura y la libertad con la que se llevó a cabo la consulta. Esta amplia libertad de expresión también caracteriza a la asamblea sinodal, que sin duda se llevará a cabo en un clima de respeto para cada posición, de caridad mutua y de espíritu constructivo.

Todos somos conscientes de que la comunión crece en libertad, para lo cual enriquece el debate y podemos identificar las decisiones pastorales más adecuadas para la familia en el contexto actual. De hecho, es importante hablar con claridad y valentía. Expresar sus propias ideas revela la calidad del hombre, haciéndolo responsable ante Dios y ante los hombres. En el clima de una clara y justa discusión, a los participantes se les pedirá no hacer de su propio punto de vista como algo exclusiva, sino de buscar la verdad juntos. No podemos olvidar que la Verdad es un primer lugar la persona de Cristo, el Hijo de Dios e Hijo del hombre, y no un concepto abstracto. resultado de la especulación filosófica o teológica. Jesucristo, el primer evangelizador, caminaba entre la gente, se ha revelado por palabras y signos que proclaman el reino de Dios, comenzando por los más pobres y los más débiles, gastando su vida por el amor de todos hasta su entrega pascual.

Otros elementos nuevos afectan a la organización del trabajo, y por lo tanto se refieren a la metodología interna de la Asamblea. En primer lugar, la Relatio ante disceptationem presentará algún elemento de novedad ya que la Secretaría General ha pedido a los Padres sinodales que envíen sus contribuciones por adelantado, indicando el tema sobre el que tienen la intención de intervenir en el Aula, respetando el orden temático. En la elaboración de la Relatio ante disceptationem se han tomado en cuenta estos textos, que son útiles para organizar el programa temático. De esta manera, la Relatio se convierte en punto de referencia durante las intervenciones en el aula.

En segundo lugar, durante el debate en el Aula, que tendrá lugar en la primera semana a partir de la segunda congregación general, se seguirá el orden temático del Instrumentum laboris. Los temas se desarrollarán en el siguiente orden: El designio de Dios acerca del matrimonio y la familia (I parte, Cap. 1.); Conocimiento y recepción de la Sagrada Escritura y los documentos de la Iglesia sobre matrimonio y familia (I parte, cap. 2); Evangelio de la familia y ley natural (I parte, cap. 3); la familia y la vocación de la persona en Cristo (I parte, cap. 4); la pastoral de la familia: las diversas propuestas actuales (II parte, cap. 1); los desafíos pastorales de la familia (II parte, cap. 2); las situaciones pastorales difíciles (II parte, cap. 3); los desafíos pastorales acerca de la apertura a la vida (III parte, cap. 1); la Iglesia y la familia frente al desafío educativo (III parte, cap. 2).

Cada Congregación general se abrirá con el anuncio del tema por el Presidente delegado de turno, seguida de la intervención de un matrimonio de auditores, que ofrecerán a los Padres sinodales su testimonio de la vida familiar, contribuyendo así a enriquecer el debate sobre la acción pastoral.

En tercer lugar, la Relatio post disceptationem, al final de la primera semana, será la base para los trabajos de la segunda semana en los llamados “círculos menores“, cuando los Padres preparan el Documento final denominado Relatio Synodi que se entregará al Santo Padre.

Las novedades atañen también a la relación con los medios de comunicación. Cada día habrá una sesión informativa (Briefing) en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en colaboración con los encargados de prensa y con la participación de algunos Padres sinodales. El Boletín de la Oficina de Prensa contendrá la información del día. Además, estará activo el servicio Twitter para transmitir en tiempo real la síntesis de las noticias más importantes.

El trabajo de los Padres sinodales estará acompañado por las oraciones del pueblo de Dios. En Roma, en la capilla de la Salus Populi Romani de la basílica de Santa María la Mayor, todos los días a las seis de la tarde un obispo o un cardenal celebrará la Santa Misa por la familia. Y es muy significativa la presencia de las reliquias de los beatos esposos Zélie y Louis Martin, y de su hija, Santa Teresita del Niño Jesús, y la del beato matrimonio Luigi y Maria Beltrame Quattrocchi. En todo el mundo se rezará por el Sínodo, y especialmente en los santuarios dedicados a la Sagrada Familia, así como en los monasterios, comunidades religiosas, diócesis y parroquias.

Ciudad del Vaticano, 3 de octubre de 2014

Lorenzo Card. BALDISSERI
Secretario General del Sínodo de los Obispos

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